Necesitamos tu compañía

A pasos agigantados la evolución tecnológica se introduce en nuestra sociedad. Aunque sea como pequeños aparatos inteligentes los robots son parte de nuestra sociedad. Claro es que necesitamos a estos en el día a día en que vivimos, pero ellos nos necesitan a nosotros???
Los sentimientos de las máquinas

Los avances tecnológicos son el orgullo de nuestra especie aquí en el planeta tierra. Existe un gran paralelismo entre la velocidad con que estos avances se desarrollan y el riesgo que comporta no tener un absoluto control sobre estos. Además de que puedan surgir problemas en el desarrollo de productos, como por ejemplo el exceso de radiaciones a las que podemos estar expuestos por un aparato telefónico, o las ondas de radio- frecuencia producidas por una conexión inalámbrica, surge un problema bastante menos físico y mucho más moral.
Hoy en día no tenemos reparo alguno en cambiar nuestro ordenardor por otro con un procesador mucho más rápido y eficiente. O abandonar en el olvido nuestra consola de videojuegos por una más moderna de mejores gráficos y mayor interactuación con esta.
Pues a raiz de todo esto surge la siguiente pregunta, si tuvieran sentimientos las máquinas, nos sería tan fácil cambiarlas por otras? o simplemente dejarlas en un armario por qué la siguiente gama a esta es mejor?
Seguramente estas preguntas estan fuera de tiempo, pero no de tanto tiempo. Si las máquinas tuvieran un algoritmo lo suficientemente complejo como para poder distinguir entre bien y mal, amor y odio, alegría y dolor, serían capaces de tener sentimientos. De entristecerse o alegrarse si se ejecutan ciertas lineas de código, al fin y al cabo es lo que hacemos nosotros. Por qué lo único que nos diferencian de ellas es que estamos hechos de carne.